¿Conviene pagar con tarjeta o sacar efectivo en el extranjero? La respuesta depende sobre todo de tu destino. En algunos países la tarjeta se acepta en todas partes; en otros, el efectivo sigue siendo el rey. Así puedes decidir sin equivocarte.
Cuándo conviene la tarjeta
Con una tarjeta sin comisiones en el extranjero, pagar directamente suele ser imbatible: la red (Visa/Mastercard) aplica un tipo muy cercano al interbancario, con un margen normalmente inferior al 1 %. Usa la tarjeta para el hotel, las grandes superficies, el transporte y el alquiler de coche.
Cuándo el efectivo sigue siendo imprescindible
En muchos destinos, gran parte del gasto diario se paga en efectivo: pequeños restaurantes, mercados, taxis, transporte local, propinas, lugares rurales. Es el caso típico de Japón (todavía muy apegado al efectivo fuera de las grandes ciudades), Tailandia, Vietnam o Marruecos.
La regla, en pantalla y en el mostrador
Tanto si pagas con tarjeta como si sacas efectivo, si te ofrecen una conversión a tu divisa ("pagar en euros"), recházala siempre: deja que tu banco convierta. La conversión que ofrecen en el sitio (DCC) cuesta de media un 5–7 % más, a veces mucho más.
La mejor estrategia: combinar ambas
- Una tarjeta sin comisiones para pagos y retiradas.
- Una retirada de efectivo al llegar, de importe grande, para el gasto diario.
- Un pequeño fondo de emergencia en efectivo, guardado aparte.
Antes de salir, consulta las comisiones de retirada de tu destino en nuestras páginas de país para calibrar cuánto efectivo prever.