Sacar dinero en el extranjero puede salir caro si no preparas tu viaje. Entre la comisión del cajero local, la de tu propio banco y un tipo de cambio desfavorable, una simple operación puede costarte varios euros. Así puedes reducir — o incluso anular — esas comisiones.
Los tres tipos de comisiones que debes conocer
Cuando sacas efectivo de un cajero automático en el extranjero, pueden sumarse tres comisiones:
- La comisión del banco local, propietario del cajero. A veces se muestra en pantalla antes de confirmar.
- La comisión de tu propio banco: una comisión fija por retirada y/o un porcentaje sobre el importe.
- La comisión de cambio, cuando la conversión se hace en una divisa distinta a la de tu cuenta.
5 hábitos para (casi) dejar de pagar comisiones
- Abre una cuenta en un banco online o un neobanco que no cobre por las retiradas fuera de la zona euro.
- Rechaza siempre la conversión que ofrece el cajero (la llamada "DCC"): deja que tu banco aplique el tipo.
- Haz retiradas más grandes en lugar de varias pequeñas, para diluir la comisión fija.
- Compara los bancos locales: algunos no cobran nada, otros aplican comisiones altas.
- Avisa a tu banco de tu viaje para evitar que bloqueen tu tarjeta.
Consulta las comisiones antes de salir
Las comisiones varían enormemente de un país y de un banco a otro. Antes de viajar, consulta nuestra comparativa para destinos populares como Japón, Tailandia, Vietnam, Estados Unidos o Marruecos. Encontrarás los bancos sin comisiones y los cajeros que conviene evitar.
Preparando así tu viaje, puedes ahorrar decenas de euros durante toda tu estancia.